jueves, 24 de noviembre de 2016

UNIDAD 1. BASES FILOSÓFICAS, TECNOLÓGICAS Y PRAXIS DEL DESARROLLO SUTENTABLE


PRAXIS GERENCIAL: innovación con desarrollo sustentable



Las organizaciones hoy en día, deben flexibilizarse y reorganizarse constantemente para afrontar la inmensidad de retos que se plantean en el siglo XXI. Bajo esta concepción, la sociedad, las organizaciones, las industrias y las empresas, obligan a las instituciones de educación superior (Universidades) a revisar su praxis gerencial: estructuras, formas de trabajo, métodos, tecnologías, competencias en todas sus funciones, con el fin de transformarse y sintonizarse con los acontecimientos actuales de orden interno y externo de cara a la comunidad, sociedad, localidad, región, país y el mundo.
La praxis gerencial se lleva a cabo en y para las organizaciones, a sabiendas que una organización es un conjunto sistemático de personas encaminadas a realizar un propósito específico (Robbins y Coulter, 1996) e igualmente concebidas como entidades sociales instituidas intencionalmente para un fin a través de recursos materiales y el trabajo de las personas; con una estructura física-operacional y ubicada en un contexto concreto que influyen en su desenvolvimiento (Dávila, 1985).
De esta manera, logrará proyectarse atendiendo la plataforma global con un pensamiento innovador, holístico e integrador, con responsabilidad social, haciendo constantemente un balance de los cambios ocurridos, examinando la dinámica que configura el desarrollo de la educación superior y la investigación en lo que acontece y asimismo la proyección de lo que está por acontecer, para determinar acciones concretas en proyectos que faciliten el logro de objetivos nacionales, institucionales e individuales.
Esto se logra a través de sus funciones y prácticas diarias, materializadas en una praxis gerencial eficaz y eficiente para la consecución de sus fines y metas, por supuesto con aciertos y desaciertos en el marco de la postmodernidad, considerando las innumerables corrientes de pensamiento del mundo complejo, la tecnología, las estrategias, la globalización, el talento humano y los vacíos que ha dejado la modernidad, lo que permitirá dar respuestas a los múltiples cambios que exige el entorno local, nacional e internacional. Todo esto obliga a la Coordinación a revisarse e iniciar el camino hacia los cambios de paradigmas para ordenarse, desarrollarse y transformarse (Mijares, 2002), reconceptualizando continuamente la praxis gerencial de dicha función.
De allí, que la praxis va más allá de la práctica. La práctica es estática, se siguen instrucciones para ejecutarla, no se transforman. La praxis va más allá de la simple ejecución de un conjunto de instrucciones, son todas aquellas actividades que forman parte de las tareas del coordinador del día a día y su flexibilidad, adaptación, ajustes e innovación permiten dinamismo, transformación, construcción y reconstrucción de sí mismo y de la coordinación para ser sostenibles en el tiempo. Al no cambiar su forma de gerenciar, al no producir nuevas y más eficaces herramientas, al no desarrollar nuevos mecanismos de sobrevivencia, de posicionamiento como función investigación, simplemente desaparecerá o se sustituirá por otro.
En efecto, la praxis gerencial es la acción o transformación que toma el coordinador ante una situación, una vez identificada y analizada la petición o solicitud recibida por parte de los investigadores, cuyo fin es generar un resultado traducido en una respuesta o solución a los requerimientos o realidad planteada. Esto no es más que resignificar la práctica desde la cotidianidad, la idea de la nueva conceptualización a considerar para la praxis gerencial en la función investigación es: guiar y no dirigir; delegar y no controlar; planificar estratégicamente en conjunto con todo el equipo de trabajo y no planificar individualmente, que en palabras de Handy (2006), significa “unir diferencias y aportes individuales en una causa común” (p.21).
Si algún tema es objeto de interés es justamente el referido al medio ambiente, la ecología, el desarrollo sustentable y más todavía dentro del proceso de globalización que el mundo registra hace décadas y que naturalmente tiene un impacto en el ambiente es por eso que el desarrollo sostenible se construye sobre tres pilares interrelacionados: el económico, el social y el ambiental. Es decir, no se puede hablar de desarrollo sostenible mientras sólo se trate de crecimiento económico o, cuando aún logrando que los frutos de ese crecimiento se traduzcan en mayor desarrollo social y, en particular, sus beneficios lleguen a los grupos más desfavorecidos, sin incorporar los costos ambientales que genera dicho crecimiento y en el largo plazo lo ponga por la sobreexplotación del medio ambiente. En ocasiones hablar de  “desarrollo sostenible” es redundante, pues se considera que si no es sostenible no es desarrollo.
Sin embargo, el tema adquirió verdadera relevancia a partir de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente y el desarrollo (CNUMAD) o Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992, en la que participaron más de 100 jefes de Estado y de Gobierno y representantes de 178 países. Los principales resultados de la (CNUMAD) fueron la declaración de Río sobre medio ambiente y desarrollo, el programa 21 referente al medio ambiente, la convención marco de naciones unidas sobre cambio climático, la convención sobre diversidad biológica y la declaración de principios sobre bosques. A los diez años de la Cumbre de Río, en 2002 se llevó a cabo en Johannesburgo la cumbre mundial sobre desarrollo sostenible donde se reiteró la necesidad de integrar los pilares económico, social y ambiental. Sin embargo, se centro más en la erradicación de la pobreza y el desarrollo humano. Si bien es cierto, los problemas de medio ambiente trascienden las fronteras lo importante es poder lograr un desarrollo sustentable buscando el equilibrio para garantizar una condición ecológica  natural, aunado a ello eficiencia económica y el beneficio en pro de los habitantes. De ahí, que para promover planes o proyectos sustentables deben fijarse como objetivo primordial, el de mejorar la calidad de vida de la población en general; lo cual es posible si existe una armonía en el desarrollo económico, social, político y cultural.

 Msc. Naily Rivas

Referencias Bibliográficas

Dávila, C. (1995).Teorías Organizacionales y administración. Enfoques críticos. México: McGraw-Hill.

Handy, C. (2006). La organización por dentro. Por que las personas y las organizaciones se comportan como lo hacen. Barcelona: Deusto.

Mijares, F. (2002). Reconceptualizar las organizaciones: ¿Moda o Necesidad? Gerencia 2000.3 (3), 60-65.

Rivas, J. (2002). Los desafíos de la globalización y la reinvención del gobierno. Revista Provincia. N° 8. Mérida: CIEPROL. Pp 77-97.


Robbins, S. y Coulter, M. (1996). Administración.  México: Prentice-Hall. 

DESARROLLO SUSTENTABLE:
 Desafíos del ambiente y Calidad de Vida



La protección del medio ambiente como uno de los retos más importantes al que la humanidad ha comenzado a hacer frente, debe llevar un firme compromiso de la sociedad encaminado a la protección de nuestro entorno. Este compromiso, debe basarse en el convencimiento de que la única vía para tratar las cuestiones ambientales es mediante soluciones a escala mundial y mediante un desarrollo, conocido como desarrollo sostenible, donde se consideren no sólo los aspectos económicos, sino también los sociales y ambientales, y que se define como: “Satisfacer las necesidades de la generación actual sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para satisfacer las suyas”.
Todos los procesos de la vida se caracterizan por los continuos cambios que en ellos ocurren. En la medida en que los cambios han tenido lugar en las esferas socio-económica, políticas y culturales, también han ocurrido en la estrategia de la atención a la problemática ambiental. El objetivo fundamental de la gestión ambiental es lograr sostenibilidad en el desarrollo, proteger la base de los recursos y la calidad ambiental, evitar la degradación del medio ambiente y mejorar la calidad de vida.
Las empresas se encuentran actualmente ante la necesidad de incorporar prácticas de gestión ambiental, como un factor de desarrollo estratégico y de competitividad, si pretenden abrirse camino en un mercado cada vez más desarrollado, exigente y preocupado por el entorno. Los problemas ambientales traspasan las fronteras y exigen una eficaz cooperación internacional para su resolución.
Desde la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992, hasta HABITAT II, celebrada en Estambul, en (1996) han puesto de manifiesto que los problemas del medio ambiente ocupan un papel cada vez mayor en el programa general del medio ambiente y desarrollo. El movimiento en favor a la protección por el medio ambiente se centra especialmente en la sostenibilidad, visto que el medio ambiente y el desarrollo sostenible están íntimamente ligados, y constituyen una unidad indisoluble. De igual forma, el 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002 en Johannesburgo (África del Sur). Cumbre mundial del desarrollo sostenible organizada por la ONU, con la asistencia de más de un centenar de Jefes de Estado y de alrededor de 60 000 personas, se ofreció un discurso ecologista como parte de la labor de concientización sobre la importancia del desarrollo sostenible y finalmente la 15º conferencia sobre cambio climático de las Naciones Unidas, realizada del 7 al 18 de diciembre de 2009 en Copenhague (Dinamarca), representó una oportunidad histórica para dar un paso significativo en la estabilización de la emisión de gases de efecto invernadero y en la adaptación de países que ya han sufrido las consecuencias. Participaron de ella 119 líderes mundiales, la mayor representación de jefes de Estado en la historia de la ONU.
Entender las diferencias entre desarrollo sustentable y sostenible es vital para comprender como la concepción ambientalista ha ganado terreno desde finales del siglo pasado. El término sostenible se refiere a lo que se mantiene en el tiempo, y sustentable a los elementos necesarios para vivir, en particular alude más claramente al tipo de contenido que debe tener el desarrollo.
El desarrollo humano sustentable es un desafío que debemos asumir, como personas y como organizaciones, al tomar responsabilidad sobre la calidad de mi presente y mi futuro, De esta manera el logro del desarrollo humano sustentable será resultado de un nuevo tipo de crecimiento económico que promueva la equidad social,  una mejora sustancial de la calidad de vida de la gran mayoría de una sociedad y que establezca una relación no destructiva con la naturaleza.
No obstante, en Venezuela la ocupación territorial de manera desequilibrada ha generado graves problemas de tipo social, económico y ambiental, como migraciones, pobreza, cinturones de miseria; lo que trae como consecuencia degradación del ambiente. De ahí, que la política territorial debe estar enmarcada basándose en el desarrollo sustentable buscando alcanzar con ello calidad de vida de la población venezolana. Cuya política debe estar dirigida a disminuir los desequilibrios territoriales, racionalizando los criterios de inversión, distribución y recaudación de recursos públicos.
Del mismo modo, se deben aplicar estrategias para enrumbarse hacia un desarrollo sustentable y ello pasa por disminuir la pobreza y gestionar el manejo eficiente del gasto público, logrando la prestación de servicios básicos como la educación y salud, procurando mejorar la capacidad para generar ingresos. También se hace necesario la libertad y la democracia como valores indispensables para un verdadero desarrollo sustentable en nuestra sociedad. Ya que a través de la democracia se permite la participación de manera activa de la colectividad en las discusiones sobre temas concerniente al desarrollo sustentable y ambiente para la sociedad se involucre de manera responsable en todos los procesos relacionados con los temas mencionados anteriormente.
En este sentido, el desarrollo sustentable implica un proceso de cambios que abarca el progreso tanto en la explotación de los recursos, como el desarrollo de las tecnologías y la dirección de las inversiones, dichos cambios están en avenencia con las generaciones presentes y futuras logrando satisfacer las necesidades básicas como: alimentación, salud, agua.
Finalmente, en este orden de ideas, los gobiernos deben diseñar programas e invertir en educación de alta calidad e innovadora, una economía sólida, una infraestructura adecuada, servicios públicos de calidad, sistemas de salud óptimos lo cual influye de manera positiva en el desarrollo sustentable de nuestro país Venezuela.

Msc. Nestor Rivas 

Referencias Bibliográficas

Amat, J (1996) El control de gestión; perspectiva de la dirección. Editorial Gestión, 2000. 270p.

Bueno, C, E. (1999). Gestión del Conocimiento, Aprendizaje y Capital Intelectual. Boletín del Club Intelectual No 1. Diciembre 1998 – Enero 1999. Pags 2-3.

Gabaldon, A. (2006), Desarrollo Sustentable: la salida de América Latina. Caracas. Grijalbo.

Reed, D. (1996), Ajuste estructural, ambiente y desarrollo sostenible.
Nueva Sociedad - Centro de Estudios del Desarrollo. Caracas. CENDES. 1ra edición.


BASES FILOSÓFICAS, TECNOLÓGICAS Y PRAXIS DEL DESARROLLO SUTENTABLE



Introducción
            El planeta tierra, según las investigaciones científicas tiene aproximadamente más cuatro mil quinientos  millones de años de existencia, y otros datos científicos arrojan que  el origen de la vida surge mucho después, unos mil millones de años atrás luego de una serie de acontecimientos químicos, físicos que dan pie en su composición al nacimiento de seres orgánicos vivos y, en el transcurrir de los tiempos otros seres y su desarrollo. Así mismo, se conoce que la tierra puede tener un agotamiento en unos quinientos millones  de años más según algunos científicos. El planeta tierra es hasta el momento el único que alberga seres vivos conocidos por nosotros (vida humana, vegetal y animal), hasta ahora investigados.
            En este contexto, analizaremos en este informe trata ejes temáticos como: Ambiente, Desarrollo, Sostenible/Sustentable, Organización sustentable, Globalidad, complejidad ambiental, Educación ambiental, Responsabilidad social; entrelazando las ideas sobre la evolución del pensamiento conservacionista, como las herramientas tecnologías aportan al ser humano de información para mejorar o no el ambiente, poque surgen instituciones ambientales en el mundo, y convenios entre nacionales tratando de preservar la vida en nuestro planeta tierra.

BASES FILOSÓFICAS, TECNOLÓGICAS Y PRAXIS DEL DESARROLLO SUTENTABLE

            Hablar sobre ambiente es referirse según INPARQUES (1995) “el sistema global constituido por elementos naturales y artificiales de naturaleza, física, química, biológica, sociocultural y de sus interrelaciones, en permanente modificación por la acción del humana o natural que rige o condiciona la existencia o desarrollo de la vida.” Pg 1 Más adelante manifiesta INPARQUES (1995) “Está constituido por elementos naturales como los animales, las plantas, agua, aire, y artificiales como las casas, las autopistas, los puentes, etc.” Pg 1. Lo que significa que, el ambiente abarca en esencia todo aquello que miramos, sentimos y necesitamos para la vida misma, podemos mencionar que forma parte del ambiente todo aquello que ser humano construye para resguardarse como necesidades básicas, pero también su esencia forma parte de ello como la cultura, las costumbres y hasta sus creencias. Lo que explica un tema muy discutido, con aquello de creer que el ambiente es sólo naturaleza, es allí, donde nos damos cuenta que vas más allá porque el ser humano como composición es parte del ambiente. En este contexto, desarrollar el o los ambientes es la manipulación que hace el ser humano para mejor provecho y satisfacción de sus necedades y compartirlas, ese desarrolla del ambiente, puede en algunos casos alcanzar los grados máximos de satisfacción pero también ser destructivos sin vuelta atrás.
            El desarrollo sostenible/sustentable, es necesario establecer las diferencias entre ambas palabras y su real significado, para algunos autores en las lecturas realizadas afirman que son sinónimos y para otros no, en este sentido, el siguiente investigador realiza un interesante análisis al respecto,  Galíndez (2012)
La palabra sustentable o el concepto de la sustentabilidad. Etimológicamente nos lleva a “sustento”, alimento, ¿verdad? Ahí está el quid del asunto: Lo sustentable tiene que ver con el aspecto de “manutención”, que corresponde en un sistema a lo endógeno; es decir a todo lo que tiene que ver con el mantenimiento del sistema en cuanto a su permanencia en el tiempo. Y cuando hablo de lo endógeno me refiero a las debilidades y fortalezas que existen en un sistema en su ámbito interno. En tal sentido, lo sustentable tiene que ver con las estrategias que se deben plantear para transformar las debilidades en fortalezas o mitigarlas, como también capitalizar al máximo las fortalezas. Lo endógeno o interno tiene que ver con las capacidades instaladas, la materia prima, la mano de obra, los intangibles y todo aquello que tiene ver con su propia existencia, desarrollo y crecimiento del sistema; un modelo sustentable no sólo se valdría por sí mismo sino que también realizaría la función de alimentar y mantener a las personas que lo conforman. Haciendo una analogía, con la física, lo sustentable tiene que ver con el equilibrio de las fuerzas internas. 
La palabra sostenible  o el concepto de sostenibilidad. Etimológicamente nos lleva a “sostener”, implica, en el fondo, que alguien o algo externo o ajeno aparezcan en escena y “sostenga”. Por ello, lo sostenible se halla en el ámbito externo o exógeno a un sistema. Entonces tiene que ver con las oportunidades y las amenazas de un sistema para mantenerse en el tiempo, para que sea como “un pez en el agua”. Es decir, trata de las estrategias que tengan que ver con el aprovechamiento de las oportunidades y la mitigación o prevención de las amenazas. Dentro del ámbito externo se hallan, las políticas de gobierno, el clima, los tratados, la competencia, el mercado, el medio ambiente, etc. Haciendo una analogía con la física, lo sostenible tiene que ver con el equilibrio de las fuerzas externas. P. 1
            Sin duda, aclara la terminología y el uso de la misma y en resumen se entiende que lo sustentable tiene que ver con su permanencia en el tiempo y lo sostenible con su capacidad de luchar con las adversidades, tomando en cuenta que en ambas lo logra el ser humano y su deseo hacerlo provechoso.
            La organización es sustentable cuando logra permanecer en tiempo, desarrollando estrategias innovadoras y respetando el medio ambiente. Para ello, debe fijarse metas cortas y atender las variables de forma inmediatas. Con ello, surge lo que es la responsabilidad social, que está relacionado con su entorno; decía anteriormente que el ambiente era todo aquello que rodea al ser humano, esta responsabilidad social tal como un sistema se interrelaciona con el medio que lo rodea y por ende debe reaccionar y proporcionar las herramientas necesarias para fortalecer ese entorno que le sirve para satisfacer las necesidades de producción.
             Para ello son necesarios los conocimientos con respecto a la educación ambiental, para que sea sostenible y sustentable, conocer cuál es el ambiente de trabajo, de vida, que lo compone, y que se pude hacer para cuidarlo y preservarlo en tiempo. Lo se conoce como realidad global, las incidencias de todo aquello que pueda generar deterioro en el ambiente se debe conocer, así como también cuales son las herramientas, métodos y técnicas para evitar ese daño. Ya en un mundo globalizado con las telecomunicaciones, las redes sociales y el mismo sentir y afecciones del daño ambiental han producido en las personas cierta conciencia de los que puede ocurrir en pocos años en nuestro planeta. Es complejo hacer entender que el ambiente es lo más importante para la vida en su composición como un sistema, que sin el simplemente no hay vida. Pero debemos tomar en cuenta, los intereses particulares en las explotaciones de minerales por ejemplo, por la avaricia de unos pocos sacrificando a todos.
            En este contexto, (King y Schneider. 1991)
Sin embargo, la expresión “Educación Ambiental” fue utilizada por primera vez en Estocolmo en el año de 1972 durante la realización de la Conferencia Internacional sobre el Medio Ambiente. De ahí en adelante se da inicio a un proceso constante y paulatino de discusiones y consideraciones políticas en relación a la implementación de acciones educativas tendientes al conocimiento, concientización, restauración y preservación del medio ambiente, tanto a nivel mundial, regional como local. Es así como, según los autores precitados, es después de esta fecha cuando se comienzan a aceptar términos, prácticas y concepciones como naturalista, conservacionista, ecologista, ambientalista y más recientemente, para el desarrollo sostenible” (p. 2).
            De lo anterior, se explica por si solo el interés de ciertos personeros de todos los países en buscar la forma de mantener nuestro planeta en albergue de vida, pero para ello es necesario no solo convenios como los que mencionar más adelante sino el hacer realidad en  estos del siglo XXI, que observamos el deterioro cada día más acentuado  de los ecosistemas y el afán del ser humano en su avaricia.
            Entre los convenios encontramos haciendo un resumen de cada uno de ellos tenemos que según Galíndez (2012), expone lo siguiente,
El primer pronunciamiento de alerta, según Cruces (1997), sobre los problemas socio-ambientales que ponían en peligro el futuro de la humanidad, fue dado por el Club de Roma en 1968. Allí se plantearon seis importantes aspectos a ser considerados para evitar efectos irreversibles a nivel mundial, como: explosión demográfica, macrocontaminación, uso incontrolado de energía, desequilibrio económico entre países, crisis de valores y crisis política. Frente a estos hechos proponen como alternativa, generar conciencia en la opinión pública, establecer patrones de una nueva ética social y orientar las conductas de los seres humanos.
            Como podemos observar, no es una investigación relativamente nueva, y los efectos negativos planteados siguen siendo los mismos. La pregunta sería en que se ha fallado?. Pienso que es un asunto como lo mencione anteriormente de intereses particulares. En este contexto tenemos los subsiguientes, en 1972 la Conferencia de Estocolmo, considerada el primer foro mundial del ambiente” en el mundo, llamada por las naciones unidas. Además, la declaración final de Estocolmo (1972) realiza un llamado a establecer internacionalmente un programa de educación ambiental con un enfoque interdisciplinario escolar y extraescolar (citado por Galíndez (2012).
            Organización de las Naciones Unidas continua con la preocupación por el medio físico en asenso llama a una reunión internacional, la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Plan de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),  en Belgrado durante 10 días en octubre de 1975. Las conclusiones arrojaron que la educación es quien juega papel preponderante para crear los cambios, mediante conocimientos, actitudes y valores, que admitan asumir los retos que plantean los problemas ambientales en el mundo.
            Para 1987, se efectúa en Moscú el Congreso Internacional sobre Educación y Formación Ambiental, el llamado lo realizó la UNESCO y el PNUMA. El propósito  revisar las políticas de educación ambiental sugeridas en Tbilisi, y en consecuencia se traza un plan estratégico a nivel internacional para tratar desde la Educación y Formación Ambiental para la década de los noventa, y entre las acciones propuestas, según Muñoz Oráa (1994) citado por Galíndez (2012), se encuentran: “acceso a la información; investigación y experimentación; programas educativos y materiales didácticos; adiestramiento de personal; educación técnica y vocacional; educación e información al público; educación universitaria general; formación de especialistas; cooperación internacional y regional” (p. 18).
            Como analizamos de lo anterior, se toman las medidas para que desde la educación en todos los escenarios de la población se conozca y establezcan medidas para el cuido del ambiente, que estén en los programas educativos, que los niños y adolescentes piensen en el ambiente, el planeta y su cuidado.
            Para 1992, en Río de Janeiro en junio de 1992 convocada por las Naciones Unidas se dio la conferencia que se denominó Cumbre para la Tierra, y trato sobre el medio ambiente y el desarrollo llamada también CNUMAD, donde se ratificó todo lo expuesto en las reuniones anteriores, y ejecutar los planes para el desarrollo sostenible mundial a lo que ambiente se refiere. Sin dejar de mencionar  la Declaración de Salónica en 1997, se realiza en Sajonia, Grecia, una Conferencia Internacional denominada “Medio Ambiente y Sociedad. Lo relevante fue Educación y Sensibilización para la Sostenibilidad. Protocolo de Kioto, donde los países que intervienen se comprometen a bajar los niveles de contaminación por emisiones de gases  de sus industrias.
            Es para el 2002, Johannesburgo (Desde nuestro origen hasta el futuro). La participación de la sociedad civil en concientizar para la mejora del medio ambiente.
            2009 Copenhague, En esta conferencia se firmó como acuerdo fijándose como  la meta el límite máximo para el incremento de la temperatura media global sea 2ºC. Sin embargo no se mencionó como se alcanzaría esta meta en términos prácticos.
            Para el 2011, Durban  XVII Conferencia sobre el Cambio Climático, en la cual se siguió discutiendo el acuerdo de Kioto para el respeto de dicho acuerdo, sin lograr en el ánimo de los pises en contribuir en los efectos de los gases de las grandes industrias y su disminución. Los países que no firmaron el acuerdo esta Estados unidos y Australia.
            Las instituciones ambientales, son muchas entre las que podemos mencionar la ONU, UNESCO, ONG en todo el mundo en busca de mejorar y concientizar en cada país el cuido del ambiente, en Venezuela por medio del ministerio del ambiente, en las universidades, colegios, instituto de prevención de desastres. Grupos ambientalistas privados.
            Dentro de las dimensiones sustentables encontramos económica, humana, cultural, ambiental, ecológica, institucional y tecnológica. Cada una de ellas nos indica el avance a la protección del ambiente y la búsqueda de la satisfacción de las necesidades del ser humano y preservación de todo ser vivo. En cada dimensión debe tomarse en cuenta que ningún proyecto debe estar por encima de todos los seres vivos, su impacto debe ser en beneficio no en el exterminio de los mismos. Calidad de servicios, calidad de productos, calidad de vida, los procesos de producción deben ser limpios, eficientes, el cuido de los recursos naturales Y para todo ello, el descubrimiento de las nuevas tecnologías que apoyen al mejoramiento del cuido del ambiente causará un impacto positivo para todos, con sus prácticas limpias, eficientes que incentiven a las nuevas generaciones.

CONCLUSIÓN
            El Ambiente lo conocemos como un sistema integral donde convergen todos los seres vivos, y esa interrelación ha llevado al ser humano a buscar la mejor forma de mantenerlo en tiempo, esto sucede al darse cuenta que con la manipulación de la naturaleza y el persiste daño a la misma van causando estragos  a la biodiversidad. Para esto se propone una serie de análisis en el contexto del conocimiento utilizando herramientas conceptuales en relación al ambiente, su depredación y su permanencia en tiempo; lo que ha denominado desarrollo  sustentable y sostenible. De allí parte la idea de reunir a los países del mundo interesados en resguardad la vida en el planeta y aportar conocimiento para lograr ese objetivo, que no es otra cosa que promover y desarrollar fortaleciendo las capacidades sociales, de acá, se desprenden discusiones y conferencias en cada época de la historia, desde 1968 el mismo fue dado por el Club de Roma, hasta la Declaración de Río de 1992, es  en el 2002,  fue ratificada y ampliada en la Declaración de Johannesburgo, titulada Desde nuestro Origen hasta el Futuro, contemplando los aspecto de entorno, economía y sociedad. En este contexto, el uso adecuado y en beneficio de los seres vivos de las nuevas tecnologías tomando en cuenta sus avances en el tiempo.

           Msc. Irma Rodriguez 

REFERENCIAS

Galindez. O. (2012). Diferencia entre lo sustentable y los sostenible. [Texto en linea http://www.gestiopolis.com/diferencia-sustentable-sostenible/]

King, A y Schneider, B. (1991). La Primera Revolución Mundial. Informe del Consejo al          Club de Roma. (Libro en línea). Edit. Plaza y Janés. Disponible:             http://personal1.iddeo.es/Ibonza/clubroma.htm  (Consulta: 2016, octubre) 

Muñoz Oraá, L. (1994). Contribución a la Historia de la Educación Ambiental en           Venezuela. Guanare: UNELLEZ.

Revista (1995). Ecologia y Ambiente No 9. Venezuela INPARQUES.






Los aportes que trajo consigo la Primera Revolución Industrial en el Siglo XVIII a la sociedad moderna son innegables. Tan solo para nombrar unos pocos: los costos de producción y de transporte se redujeron, la riqueza y el nivel de vida aumentó, se dio paso al surgimiento de la clase media. Sin embargo, hubo que pagar un alto precio. Entre 1730 y 1850, esta revolución causó una explotación de la minería, una tala de bosques, y un drenaje de tierras sin precedentes. También fue un período donde se construyeron grandes fábricas, y donde se privilegiaba, por sobre todo lo demás, la generación de empleos y el desarrollo económico. Los océanos y ríos parecían ilimitados en cuanto a tamaño, convirtiéndose en las cloacas del mundo.
Hubo algunas reacciones dispersas por parte de unos pocos individuos a esta embestida. Pero tuvieron que pasar 150 años para que el movimiento ambientalista alcanzara su madurez y comenzara a cosechar sus frutos. A lo largo de todo este tiempo, este movimiento ha logrado despertar una conciencia ecológica, pero también es cierto es que cada vez hay una profundización de la crisis ambiental que puede llevar al colapso definitivo. En este contexto, un tema recurrente persiste en el debate ecológico, ¿es posible un progreso sostenido sin que haya un detrimento del medio ambiente? Muchos apuestan por la factibilidad de esto último. El presente informe intentará dar cuenta de manera analítica y reflexiva de las bases filosóficas, tecnológicas y la praxis del desarrollo sustentable.
Para comenzar, se definirán algunos términos básicos que permitirán ir perfilando los dos ejes temáticos articuladores del texto: medio ambiente y desarrollo sustentable. Una primera aproximación de lo que es el medio ambiente es ofrecida por Otero (2001), quien afirma que se trata de un sistema complejo y dinámico en el que el subsistema natural (o bio-físico) y el subsistema humano (o socio-cultural) se interrelacionan. Esta definición permite avizorar la relación de mutua dependencia del ser humano y el ambiente. Precisamente, para superar la dicotomía medio ambiente-progreso y en reconocimiento de esa interdependencia surge la propuesta de desarrollo sustentable (o sostenible). Esta “se refiere a un proceso constante de cambio en el cual la explotación de los recursos naturales, la dirección de inversión y del progreso científico-tecnológico, junto al cambio institucional, permiten compatibilizar la satisfacción de necesidades sociales, presentes y futuras” (Bifani, p. 108).
En este sentido, si se conviene que toda actividad generadora de bienes o servicio es planeada, coordinada y controlada dentro de las organizaciones lucrativas o no, entonces cada iniciativa de desarrollo e implementación de sustentabilidad que pretenda ser exitosa requiere del compromiso absoluto de estas. El Instituto Internacional para el Desarrollo Sustentable, de acuerdo con lo comentado por Berges (2013), define la organización sustentable como aquella que adopta estrategias de negocio que, por una parte, cumplen con las necesidades de la propia organización y de sus accionistas y, por la otra, protegen, mantienen y mejoran los recursos naturales y humanos que se necesitarán en el futuro. Aclara el autor que para las empresas esto se ha convertido en un reto que los obliga a ser más innovadores, más creativos y a experimentar más. También han descubierto que trae sus beneficios, como significativos ahorros producto del reciclaje, y otras ventajas.
Esta transición hacia un desarrollo sustentable por parte de las organizaciones ha de tener en cuenta un factor determinante: la globalidad. Safranski (2004) utiliza las consideraciones de Ulrich Beck, sociólogo alemán y uno de los más importantes referentes del pensamiento moderno, para diferenciar entre globalidad y globalización, aunque otros autores usan las dos acepciones indistintamente. Así, especifica que el primer vocablo se refiere a “la interconexión efectiva y global de carácter económico, cultural, turístico, científico, técnico y comunicativo. Todo tiene que ver con todo y todo actúa sobre todo” (p. 32). Esta interconexión ha existido desde siempre, lo que es nuevo es que ahora es percibida como tal. Las nuevas tecnologías de comunicación e información han jugado un papel estelar en este reconocimiento. De esto se despenden unos procesos económicos, mediales, técnicos y culturales, espontáneos o planificados, que en conjunto se conocen como globalización.
Ahora, la interconectividad del todo con las partes y de las partes con el todo conduce a la noción de complejidad ambiental. Tal como lo señala Leff (2000), la crisis ambiental obliga, por una parte, a poner límites de todos tipos (económicos, sociales, ecológicos), pero también a repensar la racionalidad imperante, misma que objetivó, cosificó y homogeneizó la realidad. Este mundo economizado ha arrastrado al hombre por un proceso incontrolable e insustentable de producción. Este autor entiende la complejidad ambiental como una expresión de la crisis de la civilización desde donde se deben desentrañar sus orígenes y causas, y desde donde se debe proyectar un pensamiento complejo para la reconstrucción del mundo. Este autoproclamado sociólogo ambiental y ecologista mexicano impulsa una hermenéutica ambiental que permita abrir los sentidos bloqueados por el hermetismo de la razón. Se trata de una nueva comprensión del mundo que incorpora el límite del conocimiento y la incompletitud del ser, y que asume la incertidumbre, el caos y el riesgo como condiciones intrínsecas del ser y el saber.
Lo anterior es fútil si no se promueve una educación ambiental de calidad. Uno de los primeros antecedentes a de la educación ambiental fue la conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente que se realizó en Estocolmo en el año 1972. Allí se sentaron las bases de esta, asentadas en principios éticos para el fomento de una conciencia de los problemas ambientales a nivel mundial. A esta le siguieron otros eventos importantes que lograron consolidar esos principios. En 1999, Martín (citado en Argüello Zepeda, 2004) ofreció una definición: proceso constante en el cual los individuos y las comunidades se concientizan acerca de su Medio Ambiente, adquiriendo valores, destrezas, experiencias y la determinación necesarias para actuar de manera individual o colectiva en la resolución de problemas presentes y futuros.
Toda la elaboración precedente está íntimamente relacionada con el concepto de responsabilidad social (RS). Esta, que otrora fuera equiparada desde los entornos empresariales con filantropía, es ahora una manera de hacer negocios que pone en la balanza las consecuencias de tipo social, ambiental y económico derivadas de la acción empresarial, incorporando en esta el respeto por los valores éticos, las personas y sus comunidades y, por supuesto, el medio ambiente (Correa, Flint y Amit 2004). Se trata de una filosofía que intenta conjugar dos funciones claves: generar ganancias y mejorar el bienestar social.  Pero no son solamente las empresas las llamadas a regirse por la RS, toda organización con fines de lucro o no debe adoptar este código de conducta por el bien planetario.  Si bien todos tenemos una parte que jugar para salvar el ambiente y con ello a la raza humana, los gobiernos de todos los países, industrializados o no, deben liderar las distintas acciones en ese sentido. Por eso es destacable que los jefes de estado hayan sostenido conferencias y reuniones de carácter mundial con el fin de alcanzar acuerdos en pro del ambiente y de minimizar el impacto de la acción humana. En el portal en línea del Programa para el Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA) se puede leer que antes del Informe Brundtlandt 1987, Nuestro Futuro Común, ya había un creciente reconocimiento de que las soluciones sostenibles se pueden lograr a través de la integración de las dimensiones sociales, económicas y ambientales. Y consideran alentador ver que las naciones hayan  sus renovado sus compromisos con el desarrollo sostenible en el año 2012 en el marco de Río+20, afirmando que un nuevo programa integrado más allá de 2015 sería asegurar la promoción de un nivel económico, social y futuro ambientalmente viable para nuestro planeta y para las generaciones presentes y futuras.
Asimismo, en el texto se comenta que durante la primera Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en junio de 2014, los ministros llegaron a la conclusión de que la Agenda para el Desarrollo después de 2015, el documento final de la Conferencia Río+20, debería integrar las dimensiones económicas, sociales y ambientales de una forma coherente, integral, global y equilibrada. Sin embargo, en general aún los gobiernos se muestran renuentes a implementar los cambios sociales y políticos necesarios para reducir el crecimiento en la producción y en el consumo. La mayoría apuesta por los grandes avances de la tecnología para que se produzca el milagro. Y hasta cierto punto pudieran tener razón.
Con relación a la sustentabilidad ambiental, una de las dimensiones que constituyen el marco de la propuesta, la tecnología verde busca reemplazar las prácticas y métodos que dañan o agotan los recursos naturales con las prácticas alternativas que sean sostenibles y eficientes. Al participar en alternativas como la energía renovable (obtenida a partir de fuentes renovables como el viento, agua, y energía solar), en lugar de fuentes limitadas (combustibles fósiles, por ejemplo), se puede reducir la contaminación y evitar el agotamiento de los recursos naturales. Otras formas de tecnología verde incluyen técnicas de construcción ecológica. Esta, también conocida como construcción sostenible, se refiere a una estructura que es, además de ambientalmente responsable, eficiente de los recursos. Algunas de estas técnicas incluyen utilizar el pronóstico del tiempo para predecir cómo los patrones climáticos futuros afectarán a la estructura de un edificio, que puede eliminar el uso redundante de calor, el consumo de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero.
En cuanto a la segunda dimensión, la sostenibilidad económica,  hay muchas formas en que la tecnología puede desempeñar un papel protagónico. Las comunidades deben alentar y apoyar a las empresas e industrias que utilizan la tecnología verde y tienen un impacto ambiental mínimo. Una de las maneras de estimular la economía, y de preservar los recursos locales al mismo tiempo, es apoyando a las pequeñas empresas que utilizan productos locales, participan en el reciclaje, y utilizan la energía verde. En una escala mayor, se debe apuntalar a aquellas que participan en la agricultura y pesca que no utilizan pesticidas, antibióticos u hormonas en sus productos sostenibles, evitando el agotamiento de los recursos naturales, así como la entrega de un producto que no tendrá efectos a largo plazo en la salud.
La sostenibilidad social, tercera dimensión, cubre desde los derechos humanos básicos y de gobierno corporativo, hasta el aspecto más filosófico de los comportamientos de un individuo y su actitud hacia la sostenibilidad. La tecnología, impulsada por iniciativas gubernamentales desde luego y no por intereses puramente económicos, podría ser usada para alcanzar los ideales de equidad social, habitabilidad, equidad en salud, desarrollo de la comunidad, capital social y apoyo social, derechos humanos, derechos laborales, responsabilidad social y justicia social, competencia cultural, resiliencia comunitaria y adaptación humana, entre otros.
En fin, indudablemente han ocurrido errores de gestión gubernamental, tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados. Afortunadamente hay grupos que están reaccionando en contra de esto. Frente a los fracasos del pasado y los actuales, se intenta apoyar un liderazgo que sea transparente, sincero, comprometido y capaz de lograr un desarrollo sostenible y universalmente incluyente. Se busca configurar un contexto colaborativo, apoyados en una tecnología que hoy día parece llevar a la humanidad en una solo orden mundial. Por otro lado, persisten las grandes diferencias y desigualdades económicas, sociales y culturales. Existen naciones democráticas y no democráticas. Justamente estas desigualdades se constituyen en uno de los más grandes retos para alcanzar los niveles de desarrollo requeridos y mantener la sustentabilidad del planeta Tierra.

Msc. Isabel Castillo

REFERENCIAS

Argüello Zepeda (2004). Educación ambiental y globalización: modelos interdisciplinarios en la UAEM. Toluca: UAEM.

Berges, G. (agosto, 2013).Ser sustentable, el futuro de las empresas. [Artículo en línea].Disponible en:http://scl.io/3WHlR-5k#gs.3w58Wf0

Bifani, P.(1999). Medio ambiente y desarrollo sostenible. Madrid: IEPALA Editorial.

Leff, E. (2000). Pensar la complejidad ambiental. En E. Leff (Coord.), La complejidad ambiental, pp. 7-53. México: Siglo XXI.

Otero, A. (2001). Medio ambiente y educación: capacitación ambiental para docentes. Buenos Aires: Ediciones Novedades Educativas.

Safranski, R. (2004). ¿Cuánta globalización soporta el ser humano? En Miradas cruzadas de Europa y América Latina, Junio, Nro. 1, pp. 31-39. La Paz: Plural Editores.

Correa, M., Flint, S. y Amit, A. (2004) Responsabilidad social corporativa en América Latina: una visión empresarial. CEPAL/United Nations Publications

No hay comentarios:

Publicar un comentario