Se
observa con mucha frecuencia a ciudadanos que disfrutan del paisaje y de las
bondades de las aguas de alguna de las playas,
ríos, parques, sitios turísticos, plazas y al retirarse dejan los desechos sólidos, demostrando
que no valoran el ambiente, ni han internalizado que su vida y la de las
próximas generaciones dependen de ello. Nos concierne, como ciudadanos
responsables del mundo y del país reconocer la conducta poco ética cuando la
vemos y denunciarla cuando es necesario. La ética vista no sólo como ocupada de
los valores y
normas del ser humano,
sino aplicada a su interacción con todos los seres vivos y a su supervivencia,
debemos valorar el ambiente como habitad y como parte de la responsabilidad
social de cada uno de los ciudadanos. Entendiéndose la
responsabilidad social como el hombre actuando de manera responsable ante el
ambiente que lo rodea y asumiendo una moral acorde con este. El que no acata la
norma y la ley de protección ambiental se convertiría entonces en un “delincuente ecológico”.
Como propuesta de desarrollo del país se propone ejecutar el código de ética
ambiental adecuado a cada región, siendo los ciudadanos los gestores de su
cumplimiento.
Msc. Naily Rivas
Una
de las preocupaciones lantentes en cualquier parte del país es la acumulación
de desechos sólidos que genera focos contaminantes, esta situación genera
alergias respiratorias y enfermedades de la piel así como las muertes por
polución están habitualmente vinculadas a enfermedades cardiacas, apoplejías o
enfermedad pulmonar obstructiva y crónica, también se relacionan con el cáncer
de pulmón y con infecciones respiratorias agudas producto de la contaminación
del ambiente , proliferación de las moscas y olores nauseabundos. Por
consiguiente el aprovechamiento y valorización de los residuos es un compromiso
de corresponsabilidad tanto de las autoridades ambientales, de los entes
territoriales y de la comunidad. Con el único fin de salvaguardar y proteger el
medio ambiente, con todos sus recursos naturales, renovables que se encuentran
a disposición de los seres vivos que habitan el planeta. Pongamos de nuestras
manos en concientizarnos ante grave situación.
Msc. Nestor Rivas
El
Ambiente, lo conocemos como un sistema integral donde convergen todos los seres
vivos, y esa interrelación ha llevado al ser humano a buscar la mejor forma de mantenerlo
en el tiempo, esto sucede al darse cuenta que con la manipulación de la
naturaleza y el persiste daño a la misma van causando estragos a la biodiversidad. Para esto se propone una
serie de análisis en el contexto del conocimiento utilizando herramientas
conceptuales en relación al ambiente, su depredación y su permanencia en
tiempo; lo que ha denominado desarrollo
sustentable y sostenible. De allí parte la idea de reunir a los países
del mundo interesados en resguardad la vida en el planeta y aportar conocimiento
para lograr ese objetivo, que no es otra cosa que promover y desarrollar
fortaleciendo las capacidades sociales, de acá, se desprenden discusiones y
conferencias en cada época de la historia, desde 1968 el mismo fue dado por el
Club de Roma, hasta la Declaración
de Río de 1992, es en el
2002, fue ratificada y ampliada en la
Declaración de Johannesburgo, titulada Desde nuestro Origen hasta el Futuro,
contemplando los aspecto de entorno, economía y sociedad. En este contexto, el
uso adecuado y en beneficio de los seres vivos de las nuevas tecnologías
tomando en cuenta sus avances en el tiempo.
En este contexto, la transformación
de los residuos sólidos es una de las soluciones al impacto de la contaminación
ambiente. Tomando en cuenta por las grandes organizaciones el cumplimiento de
las normas ISO 14000 e ISO 26000, ambas tienen la finalidad de cubrir el
ambiente tomando en cuenta todos los elementos con un enfoque holístico, como
lo muestra la siguiente imagen:
Fuente: Fundación
ISO. (2010)
En este contexto, no podemos dejar
de mencionar al pacto global hace referencia sobre 10 grandes acuerdos que
consagran en mejor vivir de los pueblos del mundo; entre ellos mencionamos los
siguientes:
Principio
1 y 2 Tratan sobe los derechos humanos
Derechos
Humanos: “Las
empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos
fundamentales, reconocidos internacionalmente, dentro de su ámbito de
influencia". Es decir, el respeto al ser humano es fundamental y la
responsabilidad no es al los gobernantes va más allá, las empresas deben acatar
esta normativa.
Principios 3 y 4 tratan
sobre derechos laborales:
Derechos Laborales: Las empresas deben
apoyar la libertad de afiliación y el reconocimiento efectivo del derecho a la
negociación colectiva. Y las empresas deben apoyar la eliminación de toda forma
de trabajo forzoso o realizado bajo coacción”
Los principios 5 y 6 Derecho
humano de los niños
Las
empresas deben apoyar la erradicación del trabajo infantil
Los principios 7,8 y 9
Tratan sobre el cuido del ambiente.
Las
empresas deberán mantener un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente
Las
empresas deben fomentar las iniciativas que promuevan una mayor responsabilidad
ambiental.
Las empresas deben favorecer el desarrollo y la
difusión de las tecnologías respetuosas con el medioambiente.
Principio 10 Trata sobre la
anticorrupción.
Las
empresas deben trabajar contra la corrupción en todas sus formas, incluidas
extorsión y soborno
Referencias
Revista Enfoque ISO+: www.iso.org/isofocus+
Pacto Mundial. Red Española. (Documento
en línea)
Msc. Irma Rodriguez
Hace muchos años leí
una historia sobre unos alienígenas que llegaban a la Tierra en un remoto
futuro. En ella, toda forma de vida había sido destruida. Los extraterrestres
quedaron sorprendidos al enterarse de que el motivo de la destrucción había
sido una explosión atómica y comentaron que, después de todo, había sido una
civilización inteligente, ya que había tenido la suficiente inteligencia como
para crear una bomba nuclear. Este cuento ilustra la paradoja del ser humano:
el autoproclamado como el animal más inteligente de todos es el único capaz de
autodestruir su ecosistema, amenazando así su propia existencia, arrastrando
consigo a los demás ocupantes del planeta.
Afortunadamente, ya
muchos han advertido el peligro que representa la explotación sin mesura de los
recursos, una explotación que encuentra su justificación en la promesa de un
progreso que nunca terminamos de alcanzar plenamente o que nunca parece
suficiente. Aquí y allá se escuchan voces de advertencia sobre la amenaza que
se cierne sobre nuestro futuro producto
del impacto ambiental por causa del abuso de los recursos naturales por parte
del hombre. Aquí y allá se pueden ver las evidencias de la magnitud de ese
daño: la presencia de plastiaglomerado (nuevo tipo de roca detrítica compuesta
de desechos naturales detectada en las playas que son ricas en sedimentos,
fragmentos de lava y restos de materia orgánica), áreas naturales arrasadas por
la agricultura y la minería, el aumento de la temperatura global de la Tierra,
la presencia de materiales radioactivos, entre otros.
Venezuela se
encuentra dentro de los países que, en teoría, apoyan la idea de un desarrollo
sustentable. Utilizo la frase en teoría
ex profeso. El mismo Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas
(ONU), en una asamblea general para celebrar los 15 años de la iniciativa del
Pacto Mundial de ONU (creada para animar al sector de los negocios a adoptar
políticas sustentables y de responsabilidad social) fustigaba a aquellos
quienes tienen una posición en público acerca de las acciones sobre el clima,
mientras que detrás de escena están en contra de la legislación sobre tema. Aunque
en el país la existencia de una legislación ambiental no parece representar
mayores problemas. El desarrollo sustentable está contemplado en la
Constitución y se cuenta además con una serie de instrumentos jurídicos como
marco legal, entre los que destacan la Ley Orgánica del Ambiente, y con un
órgano rector, el Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas
(MINEA), con sus entes adscritos.
Ahora,
el problema parece radicar en que las iniciativas no tienen un verdadero
impacto que nos lleve a creer que la idea de un desarrollo sustentable es
realmente posible, que no es una quimera. En la Cumbre de Cambio Climático,
COP21, llevada a cabo en París, Francia, nuestra nación presentó un informe con
los logros alcanzados con respecto al tema del medio ambiente y su relación con
el ser humano. Allí se informó sobre el desarrollo de un conjunto de programas que
incluyen las tres dimensiones del desarrollo sustentable en áreas como:
industrias; energía eléctrica, vivienda, transporte, salud, organización
popular, participación social, diversidad biológica, soberanía alimentaria,
conservación y manejo del agua y de los bosques, investigación, monitoreo e
investigación sistemática, educación, manejo de desechos y organización
ambiental. No hace falta revisar estadísticas o índices de ningún tipo cuando
la realidad nos golpea día a día y es evidente que en muchos de esos renglones
los logros han sido insuficientes, por decir lo menos.
Esto
es a nivel gubernamental. A nivel de las organizaciones y de gestión al menos
hay un camino trazado. Por una parte tenemos los 10 principios del Pacto Global
relacionados con los derechos humanos, las normas laborales, el medio ambiente
y la lucha anticorrupción y, por la otra, los sistemas de normas ISO 14000 e ISO
26000. Indudablemente, si alguna posibilidad de éxito tiene la pretensión de “satisfacer
las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades
de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades” es a través
de una gerencia efectiva y eficiente. Esta gerencia tendrá que alinear los
objetivos de la empresa con las necesidades del planeta, mientras garantiza su
rentabilidad. No parece una tarea fácil; sin embargo, ya algunas organizaciones
han visto los beneficios que puede traer una gerencia verde: ahorros producto
de la reducción del consumo de energía, reducción de costos por menor uso de materia prima, minimización
de residuos y facturas por su eliminación, reducción de sus costos de
eliminación de aguas residuales, ahorro y rentabilidad producto del reciclaje,
entre otros.
En
Venezuela, las grandes corporaciones practican la Responsabilidad Social
Empresarial (RSE). Queda la duda de si lo hacen por cumplir con el marco legal,
o porque realmente han entendido que su contribución activa y voluntaria al
mejoramiento social, económico y ambiental es vital para asegurar una buena
calidad de vida presente y futura presente y futura, y que no se trata de
filantropía o simple caridad. Menciono algunos ejemplos: la Fundación Avon (Programa
de responsabilidad social para la lucha contra el cáncer de mama), Banesco
(Programa Voluntariado Corporativo Banesco), Empresas Polar (Fundación Polar,
cuya misión es apoyar y fomentar iniciativas innovadoras y sustentables que
mejoren la calidad de vida y contribuyan a fortalecer el tejido social en el
país). Sin embargo, como ha sido la tónica en estos últimos años, hay opacidad
en la información sobre el verdadero impacto de estas y otras iniciativas
similares. Un artículo de César Tinoco aparecido en El Universal, fechado el 22
de octubre de 2012, y que lleva por título Estadísticas
RSE profundiza más en este hecho (puede leer el artículo en: http://www.eluniversal.com/opinion/121022/estadisticas-rse).
El
gerente venezolano enfrenta grandes desafíos gracias a la coyuntura de un
entorno marcado por la conflictividad social y la incertidumbre económica. ¿El
desarrollo sustentable? Todavía una tarea pendiente. Esperemos que no nos pase
como aquel muchacho “inteligente”, que confiado en su intelecto procrastina
todo el tiempo y, un buen día, sin esperarlo, se aparece
el profesor y dice: “guarden todo y saquen lápiz y papel”
Msc. Isabel Castillo

Hola Isabel,
ResponderEliminarMe parece muy interesante tu apreciación sobre si la responsabilidad social se aplica en el país solo por cumplir una obligación o porque se encuentra intrínseco dentro de los valores de la organización. Esta debe de ser parte importante en la mentalidad de los gerentes de hoy día, es necesario crear concienciación en los organismos tanto públicos como privados.
De las organizaciones y de la ciudadanía en general. Todas las empresas responden a las demandas de los consumidores. Somo nosotros lo que debemos cambiar y presionar.
EliminarHola Naily, interesante tu apreciación porque ciertamente las leyes como hemos revisado existen, lo que se requiere es la voluntad política de aplicarlas. Si no existe en el individuo la conciencia de cuidar y preservar el ambiente, pues es tarea del Estado en su función de representación del pueblo, aplicar las sanciones correspondientes. Hace ya un tiempo, unos poquitos años para no entrar en detalles, existían campañas ambientales que señalaban al abusador que tiraba basura en la calle. Hay Ordenanzas que califican a todos estos "delincuentes ecológicos" como tú los llamas, pero si no se ponen en práctica las sanciones seguiremos en el mismo panorama con el agravante de que un infractor, que sabe que no lo van a castigar por ello, reincide.
ResponderEliminarHola Isabel, excelente tu reflexión. El grave problema es que no solo saldrá aplazado el muchacho procrastina, sino también los que hicimos la tarea y estudiamos. Por eso urge la aplicación de la Ley, que efectivamente también en Teoría es para todos; sin embargo todavía hay algunos que se consideran por encima de ella, aun cuando sea un mandato de la ONU. China y Estados Unidos, dos de los países mas contaminantes del mundo, apenas este año ratifican acuerdos para la reducción de GEI en un 20 y 28% a partir del año 2020. No, no es tarea fácil.
ResponderEliminarEn efecto, justo por pecadores... Por eso debemos presionar más, por un parte, y aprender a ser mejores consumidores.
EliminarXiomara Liberto
ResponderEliminarFelicitaciones excelente trabajo.
Realmente los ciudadanos hacen uso, disfrute y goce de todos los paisajes o recursos naturales con que cuenta nuestro país, pero lo hacen de manera irracional e inconsciente. En ese sentido, se requiere que empecemos a crear conciencia desde que están niños, en los hogares, escuelas, liceos y universidades sobre lo importante que es el ambiente para la vida y sus consecuencias si no se cuida.
Y para eso se requiere de mucha voluntad política y ciudadana.
EliminarEstimados compañeros.
ResponderEliminarComo bien lo señala Irma, las reuniones denominadas Cumbres de la Tierra, buscan alcanzar acuerdos sobre el medio ambiente, el desarrollo, el cambio climático, la biodiversidad, entre otros de interés mundial. En el año 1992 se realizó la cumbre Río de Janeiro donde se consolida la acción de las Naciones Unidas en relación con los conceptos relacionados con el medioambiente y el desarrollo sustentable. De esta reunión surgió la llamada Agenda 21 (siglo XXI), que incluyó la creación de decenas de consejos consultivos, organismos, asociaciones e investigaciones relacionadas con la sustentabilidad.
Entre los compromisos más importantes adquiridos por los países participantes se tiene el compromiso de que para 1996, la mayoría de las autoridades locales de cada país deberían haber llevado a cabo un proceso de consultas con sus respectivas poblaciones y haber logrado un consenso sobre un Programa 21 local para la comunidad. Igualmente, para la protección de la infancia en relación a la destrucción del medio ambiente, y de la responsabilidad heredada por los niños al respecto. Es por eso la importancia de generar y fomentar, desde los primeros años de vida, una conciencia ambientalista y un respeto por la naturaleza.
Sin embargo, el mayor aporte deben hacerlo los países industrializados, mayores emisores de gases de invernadero al ambiente. Los cuales ven amenazados sus interese económicos ante las exigencias de reducir dichas emisiones. Si no se toman las previsiones a tiempo, no quedará planeta para seguir siendo explotado en beneficio de las arcas de unos cuantos, en relación a los miles de millones de la población mundial.
Saludos Isabel.
ResponderEliminarMe gustó mucho tu artículo, la redacción es bastante fresca y descriptiva. En este afirmas que "el gerente venezolano enfrenta grandes desafíos gracias a la coyuntura de un entorno marcado por la conflictividad social y la incertidumbre económica", y al respecto respaldo tu apreciación sobre los desafíos que enfrenta el gerente venezolano, pero no solo en las dimensiones que señalas, sino además en la dimensión política y cultural. La primera transversaliza la dimensión social y económica, y la segunda es la que determina el accionar del ser humano en la sociedad, de allí la importancia de incorporar en los programas de formación, a todos los niveles educativos, contenidos sobre gestión ambiental, control de calidad que permitan elevar la conciencia conservacionista en los estudiantes.