DESARROLLO
SUSTENTABLE: Conservación
y Gestión Ambiental participativa
En el mundo de hoy industrializado, complejo y
globalizado el medio ambiente ha sido indudablemente afectado, el agua, la capa
de ozono, la biodiversidad y el medio ambiente en general muestra un deterioro
creciente y donde los países en líneas generales no muestra la suficiente
preocupación por las cifras de deterioro y problemas ambientales que cada día
dejan de ser locales o nacionales y se ubican en un contexto global, existen protocolos,
cumbres, acuerdos y demás recursos que intentan detener el deterioro del medio
ambiente. Debido al aumento de las poblaciones, el crecimiento económico y el
cambio climático, nos enfrentaremos a la intensificación de sequías, huracanes,
distintos fenómenos naturales que se presenten, presiones sobre el agua, ondas cálidas,
extinciones de especies, entre otros.
De tal manera
que hay una marcada preocupación por parte de las universidades, gobiernos,
entes, ONG y otros por el medio ambiente y la necesidad de crear limites,
barreras, legislaciones, foros, campañas y protocolos que repercutan en su
resguardo, entendiendo además, que es un tema y problema de todos y que
justamente empata y relaciona al siglo XX con el siglo XXI.
De ahí, que
para promover planes o proyectos sustentables deben fijarse como objetivo
primordial, el de mejorar la calidad de vida de la población en general; lo
cual es posible si existe una armonía en el desarrollo económico, social,
político y cultural. Resulta importante que para un proceso de desarrollo
concreto la sociedad asume y valora su patrimonio territorial, así como las
características que establece para su uso, el aprovechamiento y conservación de
sus recursos disponibles.
En el
preámbulo de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela
se indica que el desarrollo sustentable tiene entre sus fines, ̈ la garantía
del equilibrio ecológico y los bienes jurídicos ambientales como patrimonio
común e irrenunciable de la humanidad. De esta manera, se observa que se le
otorga rango constitucional al modelo de desarrollo sustentable”. En este
sentido, el desarrollo sustentable implica un proceso de cambios que abarca el
progreso tanto en la explotación de los recursos, como el desarrollo de las
tecnologías y la dirección de las inversiones, dichos cambios están en
avenencia con las generaciones presentes y futuras logrando satisfacer las necesidades
básicas como: alimentación, salud, agua.
Para Reed
(1996) el desarrollo sustentable ̈ tiene como punto central la gente, en el
sentido de que su principal objetivo es el mejoramiento de la calidad de vida
del hombre, y está fundamentada en la conservación en el sentido de estar
condicionado por la necesidad de respetar la capacidad de la naturaleza para el
suministro de recursos y servicios para el mantenimiento de la vida ̈. (p.48).
Por otra
parte, Méndez (2002), manifiesta que para que una sociedad sostenible aprenda a
ser y vivir debe seguir una serie de criterios y propósitos:
+Mejorar la
calidad de vida humana.
+Conservar la
diversidad biológica, los sistemas sustentadores de la vida y la comunidad de
seres vivos.
+Velar porque
la utilización de los recursos naturales renovables sea sostenible, y un estado
ecológico del derecho.
+Modificar
actitudes, prácticas personales y colectivas en función de adoptar una ética de
vida sostenible y un estado ecológico del derecho.
+Facultar a
las comunidades locales para cuidar su medio ambiente, con proyección nacional.
+Establecer
un marco nacional para la integración del desarrollo económico y social con el
ambiente, en procura de un desarrollo integral y sostenible.
+Organizar el
territorio para armonizar las demandas socioeconómicas a la oferta físico-
natural.
+Forjar una
alianza mundial para la conservación del ambiente. (p.25).
Sin embargo, para que estos propósitos sean viables y
vencer las dificultades que se puedan presentar, se hace necesario la voluntad
política, y el compromiso de las naciones para cumplir los acuerdos. En este
orden de ideas, Méndez (2002), agrega que una posición responsable del
desarrollo sustentable abarca diversos tipos de relaciones y posiciones: a) el
hombre como ser social, b) el hombre como ser comprometido con sus semejantes,
c) el hombre en la sociedad y comunidades, d) el hombre como integrante del
ambiente y e) el hombre como árbitro de la relación sociedad- naturaleza.
(p.27). A partir de estas definiciones se puede comprender que existe un
vínculo fundamental entre el crecimiento económico y el medio ambiente.
De igual manera en el marco
legal, político y filosófico la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, publicada en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 5.453 de la República
Bolivariana de Venezuela. Caracas, viernes 24 de marzo de 2000. Incluye en el Título
III, Capítulo IX, “De los Derechos Ambientales” el cual establece que los
derechos y deberes de los venezolanos con referencia al mantenimiento de un
ambiente “seguro, sano y ecológicamente equilibrado”, protegiendo “la
diversidad biológica, los recursos genéticos, los procesos ecológicos, los
parques nacionales y monumentos naturales y demás áreas de especial importancia
ecológica”, estableciendo la obligación del Estado en fomentar la participación
comunitaria
Con el surgimiento de la
serie de normas ISO, tanto en Venezuela como en otros países existe la
aplicación de estas normas de carácter internacional, como por ejemplo la norma ISO 14000,
forma parte de una familia de normas que se
refieren a la gestión ambiental aplicada a la empresa,
cuyo objetivo
consiste en la estandarización de formas de producir y prestar de servicios
que protejan al medio ambiente, aumentando la calidad del producto
y como consecuencia la competitividad
del mismo ante la demanda
de productos
cuyos componentes y procesos
de elaboración sean realizados en un contexto donde se respete al ambiente.
De igual manera la ISO 26000 que
permite el desarrollo sostenible en las empresas, fomentando que la adaptación
y la integración se realicen de forma natural. De esta forma, poder
conseguir que
las empresas conozcan y se adapten adecuadamente a la Responsabilidad Social,
al igual que va a conseguir que esta adaptación no sea obligada sino que sea de
forma natural y se integre en la estructura de la organización. Es
beneficioso porque se mejora la
reputación de la empresa al trasmitir a la sociedad su compromiso
con esta y con el desarrollo sostenible, aumenta la ventaja competitiva,
capacidad para motivar y promover el compromiso y productividad de los
trabajadores mejorando el entorno en la organización.
Msc. Naily Rivas
Referencias
Bibliográficas
Méndez Vergara, Elías. (2002). Ordenación del
territorio y Gestión ambiental. Mérida. Universidad de Los Andes.
Reed, David. (1996), Ajuste estructural, ambiente y
desarrollo sostenible. Nueva Sociedad - Centro de Estudios del Desarrollo.
Caracas. CENDES. 1ra edición.
PRAXIS
GERENCIAL: desafíos ambientales y desarrollo sustentable
El
calentamiento del planeta parece ir acompañado por una mayor variabilidad y
considerables perturbaciones climáticas, regionales o locales, que podrían
modificar radicalmente el clima de algunas regiones del mundo y provocar un
creciente número de desastres naturales cada vez más graves, cuyos signos
precursores serían los que se están observando actualmente. Desde que se llevo
a cabo la primera Cumbre de las Américas, celebrada en la ciudad de Miami en
diciembre de 1994, los jefes de Estado han comprendido que el desarrollo
económico debe ser sustentable y tener presente las prioridades ambientales. Se
destacó en dicha oportunidad que los países del hemisferio Occidental solo
pueden conseguir el desarrollo económico y progreso social a largo plazo, mediante
una gestión responsable de los recursos naturales, el ecosistema, y preservando
un ambiente sano para la población.
En este
sentido, se comprometieron principios y vías de acción tanto dentro de cada
país, como a nivel regional que pueden iniciar un proceso de reforma
institucional y política destinada a la conservación ambiental y el desarrollo
sustentable. De no ser así, todo avance hacia una mayor prosperidad será
efímero. Los temas “blandos” del medio ambiente y el clima se convertirán en
los temas duros y estratégicos del siglo XXI.
Para lograr
un desarrollo sustentable se debe buscar el equilibrio para garantizar una
condición ecológica- natural, aunado a ello eficiencia económica y el beneficio
en pro de los habitantes, del mismo modo se deben aplicar estrategias para
enrumbarse hacia un desarrollo sustentable y ello pasa por disminuir la pobreza
y gestionar el manejo eficiente del gasto público, logrando la prestación de
servicios básicos como la educación y salud, procurando mejorar la capacidad
para generar ingresos.
También se
hace necesario la libertad y la democracia como valores indispensables para un
verdadero desarrollo sustentable en nuestra sociedad. Ya que a través de la
democracia se permite la participación de manera activa de la colectividad en
las discusiones sobre temas concerniente al desarrollo sustentable y ambiente
para la sociedad se involucre de manera responsable en todos los procesos
relacionados con los temas mencionados anteriormente.
Cabe
destacar, que la descentralización como proceso para dirigir un desarrollo
sustentable, es de suma importancia comprendiendo que para ello se hace
necesario mejorar la distribución territorial de ingreso, aprovechar las
potencialidades de cada región, fortaleciendo las instituciones y coordinar
políticas en todos los niveles de gobierno. Desde este punto de vista, el
desarrollo sustentable implica lograr el bienestar de las personas
satisfaciendo sus necesidades asegurando la existencia de los recursos
naturales.
En este
sentido, Fergusson agrega que para transitar hacia el camino de un desarrollo
sustentable se deben tomar acciones relacionadas con:
1. La
planificación y diseño de políticas para la evaluación y mejoramiento de la
calidad ambiental.
2. La educación
para la participación de las comunidades en las actividades conservacionistas.
3. El manejo de los ecosistemas y de los impactos
humanos sobre ellos.
4. El manejo de la información y el desarrollo de
la capacidad humana para el manejo de los recursos.
5. El
fortalecimiento o la creación de instituciones capaces de apoyar y ejecutar
estas acciones.
En este contexto, se busca lograr vivir de una forma sustentable asumiendo
un vínculo con la naturaleza integrando lo social y lo económico, de igual
manera con la globalización se producen
grandes transformaciones tanto, en los procesos productivos como en la
sociedad, se da una apertura a las fronteras nacionales y con ello el
intercambio comercial y se permite el libre tránsito de personas. De igual
manera, los gobiernos deben diseñar
programas e invertir en educación de alta calidad e innovadora, una economía
sólida, una infraestructura adecuada, servicios públicos de calidad, sistemas
de salud óptimos lo cual influye de manera positiva en el desarrollo
sustentable de un país.
La gerencia en las organizaciones especialmente las
venezolanas deben impulsar el desarrollo sustentable y asumirlo como eje
transversal del modelo de negocio, valorando sus elementos sociales, la gente;
midiendo su impacto ambiental y ecológico haciendo rentable su actividad.
En lo referente al Marco
Legal Venezolano para el Desarrollo Sustentable. En la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, 1999, (Art. 127, 128 Y 129) Capítulo IX “De los Derechos
Ambientales” el cual establece que los derechos y deberes de los
venezolanos con referencia al mantenimiento de un ambiente “seguro, sano y
ecológicamente equilibrado”, protegiendo “la diversidad biológica, los recursos
genéticos, los procesos ecológicos, los parques nacionales y monumentos
naturales y demás áreas de especial importancia ecológica”, estableciendo la
obligación del Estado en fomentar la participación comunitaria.
En Venezuela existen leyes para la
gestión ambiental como es la ley orgánica del ambiente, ley orgánica para la ordenación
territorial y urbanística, ley orgánica de los espacios acuáticos e insulares,
ley de diversidad biológica, ley penal del ambiente, ley de protección a la fauna
silvestre y su reglamento, ley forestal de suelos y aguas, ley de zonas costeras,
ley de zonas especiales de desarrollo sustentable.
Entre
los sistemas de normas internacionales tenemos la
serie de normas ISO 14000 es un conjunto de normas internacionales publicadas
por la Organización Internacional de Normalización (ISO) que representa al el
favorecimiento de la sustentabilidad del medio ambiente, con el propósito de
gestionar las planificaciones dirigidas al medio ambiente, garantizando la
calidad de la producción y concentración del medio ambiente (sello verde), es
aplicable a cualquier organización, de cualquier tamaño o sector.
La ISO 26000 es una guía que
establece líneas en materia de Responsabilidad Social establecidas por la
Organización Internacional para la Estandarización, es de gran utilidad para
que las empresas se adapten adecuadamente
consiguiendo una mejora de la reputación y un aumento de la ventaja
competitiva. Finalmente, la ISO 26000 será una herramienta de Responsabilidad
Social poderosa para ayudar a las organizaciones a pasar de las buenas
intenciones a las buenas acciones.
Msc. Nestor Rivas
Referencias
Bibliográficas
Fergusson Laguna, Alex y Lanz, Rigoberto. (2001), “El
Desarrollo Sustentable ¿paradigmas de fin de siglo?” Revista Venezolana de
Economía y Ciencias Sociales. V7, n 1 p 105-112
Rivas Leone, José Antonio. (2002). “Los desafíos de la
globalización y la reinvención del gobierno”. Revista Provincia. N° 8. Mérida:
CIEPROL. Pp 77-97
Rivero, Alicia (2000). El cambio climático: el
calentamiento de la Tierra. Barcelona. Editorial Debate.
Robbins, S.
y Coulter, M. (1996). Administración. México: Prentice-Hall.
LA INSTITUCIONALIDAD VENEZOLANA PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE
INTRODUCCIÓN
Es
necesario seguir profundizando en las investigaciones sobre medio ambiente y la
sustentabilidad del mismo ante las agresiones de las organizaciones sin tomar
en cuenta el futuro de la raza humana y todo ser vivo de nuestro planeta; en
este ensayo se mostrarán algunos factores de interés para el incremento de
conocimiento al respecto, y lograr en la praxis una gerencia con
responsabilidad social.
La institucionalidad venezolana para el
desarrollo sustentable
Se hace necesario conocer que significa institucionalidad para poder desarrollar y ubicarnos en el enfoque venezolano y su desarrollo sustentable; para ello, Wikipedia (2010) define lo siguiente,
La Institucionalidad es entendida como un atributo básico del imperio o de la república, dentro de un estado de derecho. Por consiguiente se entiende que, si un estado en ejercicio de su plena soberanía configura su distribución político-administrativa a la luz de la división de poderes, luego, esa república, se hará de todos los organismos (entendidos estos en abstracto) que dirijan ese imperio y su ejecución al servicio de las personas y en pos del bien común. Pg. 1
En este contexto, los organismos,
ministerios como representantes de ese poder están en la obligación de
establecer políticas que se ajusten y estén al servicio de las personas en la
búsqueda del bien común; es así que en la constitución de la República
Bolivariana de Venezuela en su Capítulo IX, de los derechos ambientales punto
tocante en este ensayo, establecen en sus artículos 127, 128 y 129 explican el
deber del estado venezolano en la
protección del ambiente, la ordenación del territorio, estudiar y analizar
cualquier daño a los ecosistemas y aquellos contratos que afecten a los
recursos naturales. Es así que, los entes públicos como el ministerio del
poder popular para el ambiente, garantizar una mejor calidad de vida, mediante una gestión
ambiental transversal, rectora, ejecutora y normativa, del uso y conservación
de los recursos naturales, promoviendo la participación de la sociedad para
lograr el desarrollo sostenible.
Por otro lado, dentro de sus funciones están aquellas inherentes a la
protección, defensa y mejoramiento del ambiente, establecido en el artículo 18
de la LOA, cuya autoridad nacional ambiental es ejercida por el ministerio con
competencia en materia ambiental y es el órgano rector quien es responsable de
planificar, dirigir, ejecutar, coordinar, controlar y evaluar las políticas,
planes, programas, proyectos y las actividades para la gestión en materia de
ambiente. El Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), es una institución
adscrita al MPPPA, fundada en 1973,
rectora de las políticas públicas orientadas a la protección y manejo de los 43
parques nacionales, 36 monumentos naturales, y 65 parques de recreación;
incrementando la relación hombre-naturaleza con la participación de
organizaciones protectoras del ambiente. En este mismo sentido, encontramos
al El Instituto geográfico de Venezuela
Simón Bolívar, institución tecnológica de vanguardia, cuya función principal es
estratégica para el desarrollo sustentable ya que promueve el redescubrimiento
y la mejor utilización de las riquezas territoriales por medio de la
información territorial oficial de geografía, cartografía y catastro
contribuyendo con el desarrollo integral y la seguridad de la nación. Instituto
para el control y la conservación de la cuenca hidrográfica del lago de
Maracaibo; su función es controlar, coordinar, diseñar y desarrollar proyectos
de investigación, asesorar la toma de decisiones técnicas, y evaluar en forma
integral tomando en cuenta las oportunidades de cooperación internacional. Continuando está presente la Hidrológica de
Venezuela (HIDROVEN); tiene como funciones desarrollar políticas y programas en
materia de abastecimiento de agua potable, recolección y tratamiento de aguas
servidas y drenajes urbanos, mantenimiento y ampliación de sistemas atendidos
por cada filial en todo el país. No
pudiendo dejar de la lado instituciones castrenses como la guardia nacional de
Venezuela, establecido en el artículo 328 de la CRBV establece que está organizada por el Estado para garantizar la
independencia y soberanía de la nación y asegurar el espacio geográfico
mediante la defensa militar, la cooperación. En este contexto debemos mencionar
a las Alcaldías, como custodios y promotores del cuido del ambiente. En el Plan
de la patria 2013-2019 en su objetivo histórico V, el cual establece la contribución
con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie
humana e intenta rescatar en la conducta de las personas el amor y respeto por
el ambiente.
EL SISTEMA DE NORMAS
La norma, ISO 14000 no es una sola norma, sino que forma parte de una familia de normas que se refieren a la gestión ambiental aplicada a la empresa, cuyo objetivo consiste en la estandarización de formas de producir y prestar servicios que protejan al medio ambiente, aumentando la calidad del producto y como consecuencia la competitividad del mismo ante la demanda de productos cuyos componentes y procesos de elaboración sean realizados en un contexto donde se respete al ambiente.
La ISO 26000 (Responsabilidad Social) es una guía que establece líneas en materia de Responsabilidad Social.
Asistir o ayudar a las organizaciones a establecer, implementar, mantener y mejorar los marcos o estructuras de RS.
Apoyar a las organizaciones a demostrar su RS mediante una buena respuesta y un efectivo cumplimiento de compromisos de todos los accionistas y grupos de interés.
Promover y potenciar una máxima transparencia.
Hacer también un ligero análisis de la factibilidad de la actividad, refiriéndose a los asuntos que pueden afectar la viabilidad de la actividad y que requieren de consideraciones adicionales por parte de ISO.
Como hemos estudiado y según Matteo (2015) “desarrollo sustentable surge de la confluencia de dos líneas de pensamiento; por un lado, la teoría del crecimiento económico y posteriormente del desarrollo, y por el otro, de la ecología, la conservación de los recursos naturales y el ambientalismo” Pg 35. Sabemos que todo ello surge por el afán del ser humano en ir corrigiendo de alguna manera los desastres al medio ambiente impactando por supuesto todo ser vivo en el planeta, por ende el bienestar de todas las especies vivas se ha convertido en desarrollar mundialmente esquemas de trabajo, normativas (como la ISO 26000, las normativas jurídicas con rango ley orgánica, acuerdos, convenios internacionales, ONU, UNESCO, etc.). Siendo lo interesante de todo ello, el desafío que tienen las organizaciones privadas, públicas o de cualquier índole para cumplir con dichas normativas. En este contexto, esta no es una situación aislada nos compete a todos, en la práctica nuestros gerentes deben comprender que el desarrollo sustentable conjuga el desarrollo y a la sustentabilidad de la organización pero, tomando en cuenta la base ecológica y esa responsabilidad social, que no es más que el ambiente externo e interno de la organización, tomando como base lo expuesto en la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo (1987) el desarrollo sustentable se define como “un curso de progreso humano capaz de satisfacer las necesidades y aspiraciones de la generación presente, sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras de satisfacer sus necesidades”.
Msc. Irma Rodriguez
Referencias
Giacobazzo, P. (2010) Normas ISA 14.000.
[Documento en línea]
Matteo C. Gerencia y Desarrollo
Sustentable: un enfoque de ética y responsabilidad social
(Documento
en línea) http://convite.cenditel.gob.ve/files/2015/01/ArticuloRevistaCLIC_n8_4.pdf
Mendoza, C. (2015). Desarrollo
Sustentable. [Documento en línea]
Ministerio del Ambiente
(2016). Organizaciones Ambientales.
[Revista en línea]
https://es.wikipedia.org/wiki/ISO_26000
DESARROLLO SUSTENTABLE INSTITUCIONALIDAD VENEZOLANA
El término desarrollo
sustentable fue acuñado por primera vez en el año 1987, en el marco de la
presentación del informe Brundtland cuyo propósito era analizar, criticar y
replantear las políticas de desarrollo económico globalizador vigente que
amenaza la sostenibilidad ambiental. Desde entonces muchas naciones, en mayor o
menor medida, han intentado llevar a cabo acciones para alcanzar la meta de “satisfacer
las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades
de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades” (Brundtland
Report, 1987). En Venezuela estas
iniciativas han sido propulsadas desde instituciones tanto públicas como
privadas que realizan un esfuerzo para proteger al medio ambiente de la
degradación producto del accionar humano.
El órgano rector en la
parte gubernamental es el Ministerio del
Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (MINEA), y cuenta con los
siguientes entes adscritos para desarrollar sus políticas: Compañía Nacional de
Reforestación (CONARE), Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), Sistema
Hidráulico Yacambú-Quíbor, Instituto Forestal Latinoamericano (IFLA), Fundación
de Educación Ambiental (Fundambiente), Instituto Nacional de Meteorología e
Hidrología (INAMEH), entre otros. Este surge de una fusión y de una posterior
división entre el Ministerio para la Vivienda y Hábitat y Ministerio de
Ambiente. En su portal en línea se puede leer que tiene como misión “construir
e impulsar el modelo económico productivo ecosocialista, basado en una relación
armónica entre el hombre y la naturaleza, que garantice el uso y
aprovechamiento racional, óptimo y sostenible de los recursos naturales,
respetando los procesos y ciclos de la naturaleza” (MINEA, s/p).
Por su parte, las
organizaciones no gubernamentales (ONG) ambientales hacen vida en el país desde
1929, de acuerdo con el documento Directorio de organizaciones no
gubernamentales ambientales de Venezuela (2010), auspiciado por la Unión
Europea. En él se afirma que en la década que precede su publicación, muchas de
estas han desarrollado programas y proyectos bajo las directrices del
desarrollo sustentable, promoviendo una mejor calidad de vida. Nombra como sus
herramientas fundamentales a la educación ambiental y la participación
comunitaria. Y especifica que las fortalezas del sector apuntan al nivel de
experiencia y conocimiento aunado a su compromiso con el ambiente y la calidad
de vida, mientras que la mayor dificultad es la falta de recursos financieros
para la sostenibilidad de sus proyectos y programas, proviniendo estos en su
mayoría de la cooperación internacional y sectores privados. Desafortunadamente
el balance del año 2014, publicado por el mismo grupo, no es nada alentador,
asegurando que los principales problemas
ambientales del país se mantienen iguales o han empeorado en comparación con el
año anterior, y no se han realizado acciones significativas para su atención,
especialmente por parte de los organismos gubernamentales (ONG Ambientales de Venezuela.
Nuestro balance
2014).
Ahora, tanto las OG
como las ONG ambientales cuentan con una serie de instrumentos jurídicos que
sirven de marco legal para el desarrollo sustentable en la nación. El sitio web
del MINEA presenta una lista de treinta y nueve entre leyes, reglamentos,
decretos y normas. En ella destaca la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela (Capítulo IX, de los derechos ambientales), la Ley Orgánica del
Ambiente (Gaceta Oficial No. 5.833), y otros que buscan proteger la flora, la
fauna, los suelos, la biodiversidad y demás. La Ley Orgánica del Ambiente en su
artículo uno dice expresamente que el desarrollo sustentable es un derecho y
deber fundamental del Estado y de la sociedad.
Por otro lado, la
gestión ambiental ha encontrado dos grandes aliados: las normas ISO 14000 y la
26000. Las primeras son normas internacionales referidas a la gestión ambiental
de las organizaciones para la promoción de formas de producir y prestar
servicios que protejan al medio ambiente, minimizando los efectos dañinos. La segunda
es una guía para la Responsabilidad Social. Pero, a pesar de que algunos
estudios comentan que el parque industrial venezolano ha mostrado un creciente
interés por recibir este tipo de certificaciones, un estudio realizado por Villegas
(2002) reporta que para el año 2000 Venezuela ocupaba el último puesto de una
lista de siete países en la región latinoamericana con un total de siete
empresas certificadas con la ISO 14001 (norma internacional de Sistemas de
Gestión Ambiental). Es un número bastante reducido en comparación con el líder,
Brasil, con 330 o con México o Argentina (189 y 114 respectivamente). Datos más
reciente son difíciles de ubicar debido a la opacidad en las cifras
característico de los últimos tiempos.
Definitivamente, la
crisis ambiental producto del modelo de desarrollo imperante cuyo ideal era el crecimiento económico, junto con el fenómeno
creciente de la globalización, obligan a buscar mecanismos para contrarrestar
sus efectos nocivos en cuanto al agotamiento de los recursos, el aumento de la
pobreza y la profundización de las desigualdades. En este contexto, el papel de
las organizaciones es clave ya que estas tradicionalmente han “procurado la búsqueda
y concentración del poder del mercado y de los recursos disponibles, abriendo
paso a ciertas desigualdades, desvirtuando también los valores éticos y morales”
(Matteo, 2015, p. 31). Por tanto, son ellas las llamadas a revertir la
situación. Esto lleva implícito un cambio en la acción gerencial. Se hace
impostergable el repensar la actividad económica en función del ser humano, y
una práctica ética y responsable que contribuya a minimizar las desigualdades
sociales y lleve al anhelado desarrollo sustentable.
En ese sentido, el
gerente venezolano se encuentra ante grandes desafíos para alcanzar un
equilibrio entre el desarrollo económico, el social y el ambiental. No es un
secreto que en los últimos años los índices de pobreza han aumentado. Gutiérrez
(2016) hace referencia a un estudio realizado por varias universidades del país
que la ubica en un 73%. Con esto aumenta la inequidad social, y si se suma la
falta de recursos financieros y técnicos, junto con la poca voluntad política,
el panorama de la implementación del desarrollo sustentable a corto plazo es
bastante desalentador. Por otra parte, en medio de una recesión económica y una
virtual paralización del aparato productivo venezolano, conceptos como producción
limpia, uso eficiente de materias y energía, minimización de residuos y otros
parecen ser opacados por necesidades más inmediatas como la rentabilidad y la
propia supervivencia de las empresas. De esto no escapa el sector público
(verbigracia el Proyecto del Arco Minero, que sólo con las reservas auríferas
del sector representaría doscientos mil millones de dólares, pero con
consecuencias insospechadas para en ambiente).
En fin, la
sustentabilidad luce aún como una quimera.
Msc. Isabel Castillo
REFERENCIAS
Brundtland
Report (1987). United Nations World
Commission on Environment and Development, Our Common Future. Oxford University Press.
Directorio
de organizaciones no gubernamentales ambientales de Venezuela (2010). Fundación
Tierra Viva. [Documento en línea]. Disponible: http://www.derechos.org.ve/pw/wp-content/uploads/DIRECTORIO-ONGs.pdf
Gutiérrez,
A. (2016, junio 6). En 2016 se disparó la pobreza en Venezuela. El nuevo país, Zeta. [Edición
Electrónica] Disponible: http://enpaiszeta.com/2016-se-disparo-la-pobreza-venezuela/
Ley
Orgánica del Ambiente (2006). Gaceta
Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, 5833 (Extraordinario),
diciembre 22, 2006.
Matteo,
C. (2015). Gerencia y Desarrollo Sustentable: un enfoque de ética y
responsabilidad social. En Conocimiento
Libre y Licenciamiento (CLIC) pp. 30-51. Mérida, Venezuela [Revista
Electrónica] Disponible: http://convite.cenditel.gob.ve/files/2015/01/ArticuloRevistaCLIC_n8_4.pdf
Ministerio
del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (MINEA). Disponible: http://www.minea.gob.ve/ministerio/
ONG
Ambientales de Venezuela. Nuestro balance
2014 (2014). Fundación Tierra Viva. [Documento en línea]. Disponible: http://www.rsevenezuela.com/wp-content/uploads/2015/03/ONG-Ambientales-de-Venezuela-Nuestro-balance-2014.pdf.
Villegas,
A, (2002). Gestión ambiental bajo ISO 14001 en Venezuela: análisis de la
situación actual. Trabajo de grado no publicado. Universidad Simón Bolívar, Caracas.
Hola!
ResponderEliminarMe apreció muy clara la forma en que se explicó el sistema de la norma, ya que desarrolla de forma resumida y concreta la norma 14000 y la ISO 26000 de responsabilidad social.
Muy buen artículo.
Gracias por tus comentarios.
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